miércoles, 31 de octubre de 2012

Inicio del recorrido: ACV EN EL DÍA DEL AMIGO


 Sucedió hace tres meses,  el 20 de julio,  un día en el que algunos aprovechan a decir aquello que no se atreven a decir durante el resto de los días del año. El ACV se presentó en lo mejor del anochecer, con  serpentinas y trabajo.
Mi madre había estado riendo minutos antes,organizaba su rutina para acostarse, dándome detalles del día pasado y lo que haríamos en el próximo, allí dejé de escucharla, no podía responder a mi pregunta, estaba caída al lado de la cama, en silencio, de costado, pero de alguna manera me avisaba que algo le sucedía en su brazo derecho... 
(Quien me lea, no crea que este blog será algo de  pena más pena, es mi necesidad de transmitir esperanza, a  aquel familiar que le toque vivir una situación parecida, depende del familiar fundamentalmente para que su ser querido vaya recuperando el deseo de vivir después, depende del familiar la pelea en la institución, el que le toque en suerte, o en desgracia, como en nuestro caso, la lucha con los médicos, el explicarles, que no por ser ancianos, como es el caso de mi madre, aunque ella se enoja cuando se la llama, no por eso,  se los va abandonar a su suerte y conformarse con lo que sostienen algunos médicos que lo malo que le deba pasar debe ser aceptado como tal. Este blog, lector es para decirte, que si sufriste un ACV y puedes leer ¡ALÉGRATE!, y si eres un familiar que ha sufrido un ACV, también ¡Alégrate!, porque siempre, siempre se puede hacer más, aunque muchas veces uno crea que las fuerzas desean retirarse).
A quienes deseen conocer la protagonista de este blog, mi madre, pueden visitarla en su blog http://anecdotarioalcrochet.blogspot.com.ar/, allí la encontrarán, la vivirán y  descubrirán quién es.
En la próxima entrada seguiré contándoles lo ocurrido luego de encontrarla al lado de su cama, reitero, no es para apesadumbrarlos, todo lo contrario, necesito contarles los detalles para explicarles el por qué apelo a la necesidad de no permitir que la esperanza vuele lejos, cuando el ACV, ese ave rapaz pretende llevarse lo mejor del ser.
Hasta la próxima.